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    RÍO DE JANEIRO, BRASIL (Sputnik) — El ministro de Justicia y Seguridad Pública de Brasil, Torquato Jardim, acusó a la Policía Militar de Río de Janeiro de corrupción por llegar a acuerdos con los líderes del narcotráfico, informa la prensa local.

    Jardim solicitó la investigación de "toda una línea de comando" por las conexiones entre comandantes de la policía y el narcotráfico e insinuó que las autoridades del Estado de Río no hacen lo suficiente para atajar este problema, según dijo en una entrevista el diario local O Globo.

    Puso como ejemplo la favela de Rocinha, en Río de Janeiro, donde asegura que el narcotráfico mueve semanalmente diez millones de reales (más de tres millones de dólares) controlando los precios de las bombonas (cilindros) de gas, las conexiones irregulares de energía eléctrica y la televisión por cable.

    "Todo eso en un espacio geográfico pequeño donde hay un batallón, una Unidad de Policía Pacificadora (UPP), ¿cómo pasa todo eso sin conocimiento de las autoridades? (…) en algún lugar alguna cosa está siendo autorizada de manera informal", aseguró.

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    Jardim ya había hecho acusaciones similares el martes en una entrevista con el portal de noticias UOL, donde afirmó estar convencido de que el asesinato de un teniente coronel la semana pasada en Río de Janeiro no fue el resultado de un atraco (la versión oficial difundida por la Policía Militar), sino un ajuste de cuentas.

    Además, el ministro afirmó que la escalada de violencia en Río de Janeiro no se solucionará enviando más tropas de las Fuerzas Armadas, sino a partir de 2019, cuando haya otro presidente en Brasil y otro gobernador en Río de Janeiro, dando entender que la actual política de seguridad no funciona.

    Sus palabras causaron malestar en el Gobierno de este estado y en la Asamblea Legislativa del Estado de Río de Janeiro (Alerj), ambas en manos del oficialista Partido del Movimiento Democrático de Brasil (PMDB).

    Un grupo de diputados aseguró que pediría a la Procuradoría General de la República que investigue hasta el fondo las acusaciones del ministro, que también aseguró que muchos comandos de los batallones de la Policía Militar son colocados en sus cargos por diputados de Río.

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    El más vehemente fue el presidente de la Alerj, Jorge Picciani, que en un video difundido en sus cuentas de distintas redes sociales lamentó la "incompetencia y mala fe" del ministro.

    "Es lamentable el ataque a toda la Policía Militar de Río de Janeiro, a la institución militar; si la población de Río aún tiene a alguien que la defienda es gracias a la Policía Militar y a la Policía Civil", dijo, y añadió que "cuando acusa a los comandantes de ser cómplices del crimen organizado miente".

    A pesar de la fuerte reacción que causaron sus palabras, el ministro subrayó en la entrevista publicada este miércoles que el pacto de colaboración entre el Gobierno central y el Gobierno de Río sigue en pie porque es "necesario e inequívoco".

    En los últimos meses, los tiroteos y enfrentamientos entre policía y narcotraficantes volvieron con fuerza en el Estado de Río de Janeiro, especialmente en las favelas, lo que llevó al Gobierno local a pedir ayuda urgente del Gobierno central en forma de militares de las Fuerzas Armadas. 

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    Etiquetas:
    violencia policial, corrupción, Policía Civil de Río de Janeiro, Río de Janeiro, Brasil
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