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    CARACAS (Sputnik) — El diálogo entre la oposición y el Gobierno de Venezuela podría durar "una eternidad" si no hay una verdadera voluntad política de ambas partes, coincidieron analistas consultados por Sputnik.

    "Si bien la oposición sabe y está consciente que el día 11 (de noviembre) no va a estar todo listo, tiene que haber en la mesa un avance significativo porque sino les espera una eternidad sentados allí", dijo el analista político Juan Manuel Rafalli.

    Rafalli, quien figuró como asesor jurídico del proceso de negociación y acuerdos que se realizó en Venezuela en el año 2002, con la mediación de la Organización de Estados Americanos (OEA), considera que es incorrecto decir que en la próxima reunión habrá resultados definitivos.

    "Si esas mesas están sesionando tiene que haber intercambios y es muy difícil que para el día 11 haya un acuerdo definitivo total, absoluto y además instrumentado, eso es casi infantil pensarlo", expuso.

    En el mismo sentido, el analista político Vladimir Adrianza aseguró a Sputnik que el camino que la mesa debe recorrer para ofrecer resultados puede ser largo.

    "Un resultado no se dará de la noche a la mañana, para que puedan llegar a algún lugar estas mesas de diálogo, se requiere voluntad política y mucha sinceridad de parte y parte. La voluntad política de parte del Gobierno existe (…) sin embargo la oposición se ha dedicado a intentar derrocar al presidente y a cambiar la Constitución", opina.

    En movilizaciones de calle y a través de las redes sociales sectores de la oposición han manifestado su incredulidad en estos acercamientos.

    Ante ello, los voceros de la oposición les pidieron algunos días a sus seguidores para tener una respuesta a sus demandas.

    Plantean el 11 de noviembre como fecha decisiva ya que está prevista la próxima reunión de Gobierno y oposición con los mediadores del Vaticano y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

    Expectativas

    Hace cinco días el Gobierno de Venezuela y la oposición crearon comisiones para allanar el camino hacia el diálogo nacional, y en el transcurso de esta semana ambos ventilaron a través de los medios de comunicación sus expectativas.

    "Estamos allí porque queremos una solución (…) Tenemos dos vías: la reactivación del referendo revocatorio y unas elecciones adelantadas", esta es la salida que ve la oposición, según expresó su delegado Carlos Ocariz.

    Por parte del Gobierno, la mesa es una vía para resolver la crisis económica del país y no para atender planteamientos electorales que asegura están al margen de la Constitución.

    "La agenda prioritaria es la recuperación económica (…) No entrarán a Miraflores ni con votos ni con balas. Más nunca volverán ni por las buenas ni por las malas", señaló el presidente Nicolás Maduro en una cadena de radio y televisión.

    Para Rafalli ambos bandos "están jugando para las gradas" porque la oposición y el Gobierno intentan reforzar el diálogo con posturas que dirigen a cada una de las partes que representan, "independientemente de que sean sus legítimos intereses, la intención es que la gente entienda por qué están en la mesa".

    Tensión política

    En esta oportunidad, el diálogo entre el Gobierno y la oposición, surgió luego de un año de pugnas entre la Asamblea Nacional (parlamento unicameral) de mayoría opositora, y el resto de los poderes.

    Sin embargo, el escenario se trancó cuando la opción de referendo revocatorio presidencial, que la oposición elevó como su última carta, fue suspendida por ocho tribunales regionales que al unísono pidieron al Consejo Nacional Electoral parar todo el proceso.

    Allí, los ánimos se caldearon y las partes amenazaron con movilizaciones que podrían encontrarse y provocar enfrentamientos como los vividos en el año 2002, cuando se registró un golpe de Estado contra el entonces presidente Hugo Chávez.

    Cuando el clima llegó a punto de ebullición, el papa Francisco decidió enviar a su emisario, el monseñor Claudio Maria Celli, en respuesta a una de las principales demandas de la oposición para sentarse a dialogar.

    Rol del Vaticano

    En la mediación del Vaticano están puestas las expectativas de Rafalli y Adrianza, quienes creen que su emisario cuenta con la credibilidad de ambas partes.

    "La actitud del papa Francisco y de su enviado es sincera, da la impresión de que están buscando una salida por la paz, por el entendimiento", señaló el analista político y articulista Vladimir Adrianza.

    A juicio de Rafalli el Vaticano tiene como nación una tendencia "muy especial" y además cree que el monseñor Celli cuenta con una "vastísima experiencia" en estos procesos, sumado a que "nadie lo puede ver parcializado en este conflicto".

    Las mesas de trabajo que recién instalaron oficialismo y oposición dieron sus primeros pasos esta semana con la suspensión de una convocatoria a movilizarse por parte de la MUD y con la liberación de siete políticos detenidos por parte del Gobierno.

    Sin embargo, en los próximos días las figuras que allí dialogan deberán definir cuál es la mejor salida para la crisis que enfrenta Venezuela.

    El camino que se dibuja con más facilidad para Rafalli no es ya el referendo revocatorio, sino un referendo consultivo, en el que el presidente presente una renuncia condicionada.

    Mientras, para Adrianza la oposición debe entender que Maduro gobernará el tiempo que establece la Constitución y "solo habrá referendo revocatorio si deciden convocarlo sin fraude".

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    Etiquetas:
    diálogo, oposición, Venezuela
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