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    MONTEVIDEO (Sputnik) — Delegaciones gubernamentales de 36 países de América Latina y el Caribe aprobaron en la capital uruguaya la Estrategia de Montevideo, una hoja de ruta con medidas concretas para alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres en 2030.

    El documento, aprobado por aclamación al cierre de la XIII Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, consta de 74 medidas específicas agrupadas en 10 ejes que los gobiernos deberán ir adoptando de acuerdo "a sus realidades, prioridades y recursos", dijo en la ceremonia de cierre la directora de la División de Asuntos de Género de la Cepal, María Nieves Rico.

    Este conjunto de medidas "nos hablan sobre todo de un Estado fuerte y de la importancia de las políticas públicas y la participación social para alcanzarlas", dijo Rico, quien advirtió que se trata de un "salto desde el qué hacia el cómo".

    En los 10 ejes hay un fuerte acento en el papel del Estado, en la participación social y la democratización, así como en una gestión pública basada en la igualdad.

    Se da asimismo un especial énfasis al acceso a la información, el cambio cultural, la innovación y el uso progresista de la tecnología, así como a la creación de instrumentos específicos de medición de los problemas de género, como las estadísticas desagregadas, que permitan definir políticas con base en información precisa.

    No somos ingenuas

    Rico subrayó que "no son medidas ingenuas, sino que pretenden deconstruir esos nudos críticos y estructurales de la desigualdad".

    La presidenta de la conferencia, Mariella Mazzotti, directora del Instituto Nacional de las Mujeres de Uruguay, indicó por su parte que el "cambio debe ser de las instituciones, hay estructuras que nos marcan, hay un sistema social injusto que produce desigualdad, pero en las instituciones estamos las personas, y es nuestra vida la que pasa por allí, nuestra energía, nuestro compromiso, nuestra fuerza y también nuestro cansancio".

    La nota de la ceremonia final la dio Luis Fidel Yáñez, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), a quien se le quebró la voz al nombrar a las últimas mujeres asesinadas por el machismo en la región, por las que pidió un minuto de silencio.

    Al medir los desafíos por delante, la encargada de programas de ONU Mujeres, María Noel Vaeza, recordó que todavía hay un 30 por ciento de mujeres que no trabajan en la región, que otro 26 por ciento no perciben ingresos, y que solo un 12 por ciento de las alcaldías tienen mujeres al frente.

    Se requiere un cambio político y cultural para llegar a que "al hombre le dé orgullo que la mujer que tiene al lado sea mejor que él", dijo Vaeza.

    La funcionaria también reclamó que se cumplan los compromisos de sostener la voz de las mujeres indígenas y afrodescendientes.

    Menos palabras y más dinero

    La representante de las Naciones Unidas también se refirió a que la desaceleración de la economía puede poner en riesgo los logros sociales recientes.

    "Hay que incrementar el financiamiento… las estructuras de género necesitan presupuesto, donde está la plata está la política", reclamó Vaeza.

    El asunto de la financiación fue destacado en el Foro de Organizaciones Feministas que concluyó el martes en la capital uruguaya, como una de las varias actividades paralelas a la conferencia.

    "No basta con que reconozcan nuestro aporte, necesitamos recursos y sostenibilidad para nuestras acciones. El Fondo Autónomo Regional para la Igualdad de Género, tres años después, sigue siendo una aspiración sin concretarse", dice un punto de la declaración de las organizaciones feministas.

    El fondo aspira a reunir entre tres y cinco millones de dólares entre 2017 y 2018 y fue diseñado por la Articulación Feminista Mercosur para fortalecer al movimiento y las organizaciones de mujeres.

    La propuesta es que dependa de contribuciones directas de organismos públicos y otras instituciones, de Estados de la región, de aportes de empresas, donaciones individuales y recursos del exterior.

    La Estrategia de Montevideo se compromete a "trabajar para la creación de un fondo regional de apoyo a las organizaciones de mujeres y feministas, tomando en consideración los aportes de la sociedad civil".

    Pero además, los países adoptaron otras 10 medidas que aseguren recursos suficientes y sostenibles para lograr la igualdad de género.

    El año próximo se cumplirán cuatro décadas desde la primera conferencia regional de la mujer.

    Uruguay ejercerá en los próximos tres años la presidencia de la conferencia, que volverá a sesionar en 2019 en Santiago de Chile.

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    Etiquetas:
    igualdad de género, mujeres, Montevideo, Uruguay
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