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    El pescador salvadoreño José Salvador Alvarenga, de 36 años, sobrevivió 13 meses navegando a la deriva, pero fue demandado por un millón de dólares, acusado de comerse a su compañero, el pescador Ezequiel Córdoba.

    Alvarenga pagó a Córdoba, de 18 años, para que lo acompañara a pescar tiburones en una embarcación de fibra de vidrio en las costas de México en noviembre de 2012, pero una fuerte tormenta los llevó a perder el control de la embarcación, que navegó a la deriva en el Océano Pacífico.

    Córdoba murió al mes, pero antes, le hizo prometer a Alvarenga que conservaría su cuerpo para entregárselo a su madre. Alvarenga navegó seis días con sus restos hasta que los arrojó al mar.

    Para sobrevivir, se alimentó de animales marinos que cazaba con un cuchillo,  tomó sangre de tortugas y su propia orina.

    Ahora, la familia de Córdoba le exige una indemnización de un millón de dólares y lo acusa de canibalismo. Su abogado, Ricardo Cucalón, aseguró que Alvarenga no se comió el cuerpo de su acompañante y acusó a la familia del fallecido de querer obtener una parte de las ganancias del libro que publicó Alvarenga con su aventura.

    “Creo que esta demanda es parte de la presión de esta familia para dividir los ingresos de los derechos de autor”, dijo Cucalón. “Muchos creen que el libro está haciendo a mi cliente rico, pero lo que va a ganar es mucho menos de lo que la gente piensa”, agregó el abogado.

    Alvarenga apareció en las Islas Marshall, en Micronesia, en el Océano Pacífico, 13 meses después. “Hubo momentos en los que pensé en suicidarme, pero tuve miedo de hacerlo. Soñaba con mis comidas favoritas, pero después despertaba y todo lo que veía era el sol, el mar y el cielo. Mi sueño desde hace un año es comerme una tortilla de pollo”, dijo al ser encontrado.

    Etiquetas:
    aventura, canibalismo, Ricardo Cucalón, Ezequiel Córdoba, José Salvador Alvarenga, El Salvador
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