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    La XXIV Cumbre Iberoamericana integrada por delegados de 22 países, fue clausurada la noche del martes por los jefes de Estado y de Gobierno que firmaron la Declaración del puerto mexicano de Veracruz, dominada por compromisos en educación, innovación y cultura como factores del desarrollo social y económico de la región.

    El presidente de México, Enrique Peña Nieto, dijo en la sesión de clausura que esos tres temas deben ser "los pilares que aseguren el desarrollo y prosperidad, son objetivos que se alcanzarán porque compartimos un mismo propósito, más allá de orígenes ideológicos" diversos.

    El mandatario mexicano enfatizó ante 18 jefes de Estado y Gobierno que, sin considerar las diferencias de enfoque ideológico "compartimos una misma visión para asegurar la prosperidad, menos exclusión, menor pobreza y mayor crecimiento económico".

    Peña –quien atraviesa una crisis política por la desaparición de 43 estudiantes rurales de magisterio que habrían sido asesinados–, hizo un reconocimiento al papel jugado en estas cumbres por el presidente de izquierdas moderadas de Uruguay, José Mujica, 79 años, quien entregará el mando a su correligionario Tabaré Vázquez y fue despedido con una ovación.

    Mujica, un exguerrillero y ex preso político defensor de la estrategia de legalización de las drogas contra el enfoque prohibicionista que encabeza EEUU en la región, dijo durante los debates que era necesario buscar nuevos caminos para la juventud, y que "la necesidad es la madre de la innovación, en la búsqueda humana encontrar el desarrollo".

    Colombia sede en 2016, en busca de la paz

    La cumbre permitió recoger las distintas experiencias y propuestas de éxito, señaló Peña, quien entregó la estafeta iberoamericana al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, que será anfitrión de la próxima Cumbre en 2016, en virtud de un acuerdo que transforma la cita en un evento bienal, para aumentar su eficacia, y evitar el desgaste.

    Juan Manuel Santos, presidente de Colombia
    © REUTERS / Henry Romero
    Juan Manuel Santos, presidente de Colombia

    Santos dijo que las crisis económicas eran el peor azote para los pueblos iberoamericanos que las viven, y pidió apoyo para llevar adelante el proceso de paz en Colombia, que padece el último conflicto político armado interno en la región de habla hispana y portuguesa.

    El éxito del proceso de paz en Colombia, permitiría "una comunidad de naciones, con paz entre las naciones y al interior de las naciones, porque el único que subsiste es el conflicto armado colombiano", dijo Santos, en referencia al proceso que está en su fase decisiva con encuentros en La Habana, Cuba.

    El presidente de Cuba, Raúl Castro, no asistió pero envió un mensaje con el vicepresidente del Gobierno de Cuba, Mario Díaz-Canel, quien llegó al cierre del evento este martes.

    El mensaje recuerda que el hermano del mandatario cubano, Fidel Castro –retirado de cargos públicos–, asistió a la primera Cumbre Iberoamericana en 1991 en Guadalajara, México hace 23 años.

    Díaz-Canel dijo que el octogenario líder comparte "el entusiasmo por el avance de la educación", para poder abatir los rezagos sociales y económicos.

    Chile propuso por su parte reforzar la propuesta de aumentar las becas y los intercambios académicos para mejorar la cultura de la innovación.

    "La discriminación amenaza la cohesión social en Iberoamérica", dijo la presidenta socialista, Michelle Bachelet, enfatizando que la región es la más desigual del planeta.

    A su turno, la nueva secretaria general Iberoamericana, Rebeca Grynspan de Costa Rica, quien debutó en la cumbre como sucesora el cargo del uruguayo Enrique Iglesias, celebró como un éxito los acuerdos en materia de educación para "construir un camino mejor para los ciudadanos de esta región".

    La nueva responsable iberoamericana destacó entre los acuerdos del Plan de Acción, el Programa Iberoamericano de Juventud y el estímulo del Fondo Indígena, como una respuesta para "combatir la desigualdad, la violencia, la apatía y el desencanto", dijo Grynspan.

    La meta de los países iberoamericanos es beneficiar hacia el año 2020 al menos a 200 mil jóvenes y docentes de la región con becas.

    Finalmente, el presidente del gobierno de España, Mariano Rajoy, quien acompañó al Rey Felipe VI en su primera cumbre regional, respaldó el proyecto iberoamericano al afirmar que, las empresas son las principales interesadas en innovar para ofrecer nuevos productos a los mercados.

    Por esa razón, dijo el mandatario español, es necesaria "la convergencia pública y privada" destinada a la investigación, el proceso creativo, la cultura del esfuerzo y en un clima de seguridad jurídica.

    España, que atraviesa una crisis política entre escándalos de corrupción, propuso que la participación privada sea más ambiciosa en el financiamiento para fortalecer a las pequeñas y medianas empresas, en cadenas de negocios a escala iberoamericana.

    Menos cumbres y más acciones

    La cumbre acordó darle un carácter bienal al foro que surgió en 1990 a iniciativa de México y España, con vistas a la conmemoración de los 500 años del histórico primer viaje de Cristóbal Colón a América.

    Los presidentes propusieron buscar objetivos más concretos como foro de encuentro en la identidad cultural, mayor coordinación y cooperación evitando las números cumbres que compiten con otros foros multilaterales.

    La cumbre comenzó con una sensación de desaire a México por parte de los mandatarios de Argentina, Brasil, Bolivia, Cuba, Nicaragua, El Salvador y Venezuela, todos alineados –con matices– alrededor del llamado proyecto ideológico "bolivariano", fundado por el presidente venezolano Hugo Chávez (1956-2013).

    Más de dos décadas después de su creación, el foro enfrenta ahora la competencia de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), creada en 2008, y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), creada en 2004 por Venezuela, Cuba y Bolivia, pero expandida en el mismo 2008 bajo los auspicios del militar bolivariano, estimulado por el lejano boom petrolero.

    Otros dos foros latinoamericanos compiten entre sí en estos días: la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Alianza del Pacífico (Chile, Perú, Colombia y México).

    Etiquetas:
    XXIV Cumbre Iberoamericana 2014 (Veracruz), Felipe VI, Raúl Castro, Enrique Peña Nieto, José Mujica, Juan Manuel Santos, México
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