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    GINEBRA (Sputnik) — Unos 200.000 refugiados etíopes que huyeron de su país debido a las hostilidades en la región de Tigray, en el norte de Etiopía, llegarán al vecino Sudán, informó Hameed Nuru, portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Sudán.

    "Logramos preparar raciones alimentarias para 60.000 refugiados por un plazo de un mes. Pero desde luego, dada la situación actual, revisaremos nuestro apoyo, ya que esperamos a 200.000 refugiados", dijo Nuru en una rueda de prensa de representantes del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y del PMA.

    A su vez, Axel Bishop, portavoz del ACNUR, precisó que todas esas personas puedan llegar a Sudán tan pronto como en los próximos seis meses.

    Actualmente en el país se encuentran unos 32.000 refugiados de Etiopía, mientras cada día llegan otras 2.000-4.000 personas, según los datos.

    Bishop agregó que los refugiados sufren de problemas psicológicos, estrés y miedo tras los ataques aéreos en la región de Tigray.

    "Dentro de la propia Etiopía, el número de los desplazados internos está creciendo cada día después de casi dos semanas de conflicto", subrayó Babar Baloch, portavoz del ACNUR.

    Explicó que la falta de acceso a los que necesitan ayuda junto con la imposibilidad de transportar suministros de socorro a la zona en gran medida obstaculizan la labor de organizaciones humanitarias.

    "Estamos cada vez más preocupados por la seguridad de todos los civiles en Tigray, incluidos los 100.000 refugiados eritreos ubicados en cuatro campamentos allí", expresó el portavoz.

    Agregó que el ACNUR no ha tenido noticias de su personal en la región desde el 16 de noviembre, lo que también es muy preocupante.

    "Los refugiados eritreos en Tigray dependían por completo de la asistencia, incluidos alimentos y agua, antes de que se desencadenase el conflicto, y hay una mayor preocupación de que las hostilidades en marcha afecten drásticamente los servicios prestados en nuestros campamentos", avisó Baloch.

    Reveló que los refugiados en estos campamentos cuentan con raciones alimentarias solo hasta finales de noviembre, por eso es sumamente importante que los trabajadores humanitarios tengan acceso a esta zona y puedan suministrar más productos alimenticios antes de que las raciones actuales se les agoten por completo a los refugiados.

    En este contexto, los representantes del ACNUR y del PMA instaron a los bandos en conflicto a cesar las hostilidades.

    Las agencias humanitarias de las Naciones Unidas necesitan ahora 200 millones de dólares para otorgar todo el apoyo necesario, incluidos alimentos y techo, a los refugiados estíopes en Sudán.

    Los enfrentamientos en el norte de Etiopía estallaron a principios de noviembre después de que el Gobierno federal acusara al Frente de Liberación Popular de Tigray (FLPT), el partido gobernante en la región, de atacar una base militar local y lanzara una operación de seguridad en su contra.

    Los choques subsiguientes generaron temor en la comunidad internacional sobre una posible nueva guerra civil en Etiopía y la propagación del conflicto a los países vecinos.

    En septiembre, los representantes del FLPT, que se opone al Gobierno actual de Etiopía, pidieron a la Comisión Electoral posibilitar la celebración de las elecciones locales, aplazadas por la pandemia del coronavirus y, después de recibir un rechazo, organizaron sus propios comicios que las autoridades federales tachan de ilegales.

    Etiquetas:
    Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA), Tigray, Sudán, etíopes
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