En directo
    África
    URL corto
    1148
    Síguenos en

    JERUSALÉN (Sputnik) — El expresidente egipcio Hosni Mubarak murió en un hospital de El Cairo a la edad de 91 años, según informó la televisión estatal de Egipto.

    "Falleció el expresidente Muhammad Hosni Mubarak", comunicó el medio.

    Las autoridades egipcias decretaron tres días de luto nacional a partir del 26 de febrero por la muerte del expresidente Mubarak.

    "El luto nacional de tres días se decreta a partir del miércoles, 26 de febrero, en todo Egipto, en relación con la muerte del expresidente de la República Árabe de Egipto, Hosni Mubarak", comunicó el portavoz de la administración presidencial egipcia, Bassam Radi, en su cuenta de Facebook.

    El periódico Al Watan, citando a unos empleados del cementerio, informó que el funeral de Mubarak tendrá lugar el 26 de febrero tras el rezo del mediodía.

    Se espera que el expresidente sea enterrado con honores militares.

    Su familia todavía no ha publicado la declaración oficial.

    El expresidente de Egipto llevaba cerca de un mes ingresado en una unidad de cuidados intensivos.

    Mubarak gobernó Egipto durante 30 años hasta que fue depuesto por la Revolución de enero de 2011.

    • Hosni Mubarak y la primera ministra británica, Margaret Thatcher
      Hosni Mubarak y la primera ministra británica, Margaret Thatcher
      © REUTERS / Stringer UK/Roy Letkey
    • Hosni Mubarak pronuncia un discurso en la Academia de Policía de El Cairo en 1985
      Hosni Mubarak pronuncia un discurso en la Academia de Policía de El Cairo en 1985
      © REUTERS / Stringer
    1 / 2
    © REUTERS / Stringer UK/Roy Letkey
    Hosni Mubarak y la primera ministra británica, Margaret Thatcher

    El controvertido legado de Hosni Mubarak

    La intensa vida política de Hosni Mubarak dejó en Egipto una huella considerable con un mandato de casi tres décadas en las que se desempeñó en la presidencia, justo desde el asesinato de su predecesor, Anwar Sadat, muerto en 1981 por un grupo islamista radical por haber firmado la paz con Israel.

    Mubarak mantuvo su apoyo a los acuerdos de Camp David que firmó Sadat, lo que permitió a Egipto recuperar la península del Sinaí que Israel había ocupado en la guerra de 1967. Consideró que el problema central de Oriente Próximo era el conflicto entre Israel y los palestinos, pero a lo largo de su mandato no actuó con energía para resolver este problema, sino que prefirió una "paz fría" y sin problemas con el estado judío que le garantizaba acceso a la ayuda económica de Estados Unidos.

    En política interior, su mandato estuvo marcado por una fuerte represión. Al principio, optó por amnistiar a un gran número de presos políticos, pero al mismo tiempo reprimió con gran dureza a las organizaciones islamistas radicales, una represión que, de todas maneras, los modernos historiadores señalan que fue menor que la del actual presidente Abdel Fattah al Sisi.

    Puntos a señalar

    Los rasgos más notables de la presidencia fueron, además de la represión contra los islamistas y contra los disidentes, la generalización de la pobreza, el incremento del desempleo y la corrupción. Estas circunstancias deterioraron significativamente el ya de por sí depauperado nivel de vida de los egipcios, especialmente en los periodos en que el estado era incapaz de subsidiar los alimentos básicos y los combustibles.

    Los partidarios de Hosni Mubarak sostienen su cartel para celebrar su liberación frente a la puerta principal de la prisión de Tora, en las afueras de El Cairo
    © REUTERS / Youssef Boudlal
    Los partidarios de Hosni Mubarak sostienen su cartel para celebrar su liberación frente a la puerta principal de la prisión de Tora, en las afueras de El Cairo

    Fueron a la postre esos elementos, especialmente la represión y la situación económica, los que condujeron a la llamada "primavera árabe" que en febrero de 2011 le obligaron a dimitir tras 18 días de protestas en El Cairo. En un último intento desesperado, Mubarak requirió el apoyo del por entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pero este le dio la espalda.

    Sin duda Obama debió pensar ingenuamente que tras la muerte de Mubarak se abriría en Egipto un proceso democrático que arrastraría a los demás países árabes, pero esto fue una ilusión que apenas duró tres años, hasta 2014, cuando Al Sisi dio un golpe de estado que contó con el apoyo de Estados Unidos y de Israel.

    Su gobierno

    En el mandato de Mubarak hubo periodos de un gran descontento de la población a causa del continuado incremento del coste de la vida, descontento que se tradujo a veces en huelgas impulsada por los trabajadores y también por los grupos islamistas, y que durante algunos años encontraron eco en terribles campañas terroristas.

    Acusó a los islamistas, especialmente a los Hermanos Musulmanes, de perseguir continuamente la desestabilización del régimen con el objetivo de provocar una revolución.

    Un periodo especialmente crítico se vivió a partir de finales de los ochenta, cuando a las huelgas y los disturbios causados por el aumento del coste de la vida, se sumaron los atentados contra cristianos coptos, políticos, figuras sociales y por supuesto los turistas, la principal fuente de ingresos de divisas.

    Hosni Mubarak durante un mitin en El Cairo, Egipto, el 4 de septiembre de 2005
    © REUTERS / Pool New/Rabih Moghrabi
    Hosni Mubarak durante un mitin en El Cairo, Egipto, el 4 de septiembre de 2005

    Muchos egipcios que vivieron el tiempo de Mubarak en el poder lo ven como un período de autocracia y capitalismo corrupto. Pero él mantuvo su inocencia y dijo que la historia lo juzgaría como a un patriota que sirvió a su país desinteresadamente.

    Las tres décadas que Mubarak estuvo en la presidencia se han analizado desde distintos puntos de vista. Algunos historiadores consideran que fueron treinta años de transición que posteriormente no cuajaron en el camino de la democracia. Sin embargo, otros historiadores creen que allanó el camino para la situación actual, cuando se registra un incremento notable de la represión y un deterioro constante de la economía.

    Su final

    Mubarak, considerado un héroe en la guerra contra Israel en 1973, fue arrestado en abril de 2011 —dos meses después de que abandonara su cargo— y condenado a cadena perpetua por conspirar presuntamente para asesinar a más de 800 manifestantes durante los 18 primeros días de la revuelta. Pero unos meses después un tribunal de apelación declaró nulo el fallo y ordenó repetir el proceso. El antiguo jefe de Estado permaneció en prisión y en hospitales militares hasta 2017, cuando lo pusieron en libertad tras un segundo juicio en el que le absolvieran de los cargos.

    Expresidente de EEUU, Barack Obama y el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, en la Casa Blanca en Washington el 1 de septiembre de 2010
    © REUTERS / Jason Reed
    Expresidente de EEUU, Barack Obama y el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, en la Casa Blanca en Washington el 1 de septiembre de 2010

    En medio de ese proceso, en 2015, fue condenado a tres años de cárcel, junto a sus dos hijos, por desviar fondos públicos y usar el dinero para mejorar las propiedades familiares.

    La oficina de la Presidencia de Egipto lamentó la muerte de Mubarak al que calificó como "líder militar y héroe de guerra" y será la encargada de organizar el funeral del controvertido expresidente. 
    Etiquetas:
    muerte, Egipto, Hosni Mubarak
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook