Se ha registrado correctamente
Por favor, haga clic en el enlace del correo electrónico enviado a
América Latina
Desde el Río Bravo hasta Tierra del Fuego, noticias, reportajes y análisis sobre la realidad latinoamericana

Víctimas y dolor, el recuerdo del embajador de Argentina en EEUU el 11-S

© AP Photo / Chao Soi CheongMomento del impacto del vuelo 175 contra la torre sur del World Trade Center, 11 de septiembre 2001
Momento del impacto del vuelo 175 contra la torre sur del World Trade Center, 11 de septiembre 2001 - Sputnik Mundo, 1920, 10.09.2021
Síguenos en
BUENOS AIRES (Sputnik) — "Todos los que tenemos algunos años de vida recordamos exactamente dónde estábamos el 11 de septiembre de 2001". El entonces embajador de Argentina en EEUU, Guillermo Enrique González, elige bien sus palabras al evocar hoy el que fue uno de los momentos de mayor conmoción en su vida.
"Para los que fuimos testigos directos de ese horror, de ese acto horrible de terrorismo, trae recuerdos muy tristes", continúa este diplomático de carrera, de 79 años, en una entrevista exclusiva con Sputnik sobre su experiencia con los atentados terroristas en Nueva York y Washington, que dejaron casi 3.000 muertos.
Era temprano en la mañana y González terminaba de vestirse en la residencia adyacente a la embajada argentina en Washington. Tenía previsto asistir a una reunión de seguimiento en el Departamento de Estado (cancillería), primero, y en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) después, donde un grupo de industriales argentinos iba a disertar sobre economía.
"Estaba ya listo para partir a esas reuniones cuando mi hija, que vivía en Nueva York, me llama: 'Papá, hay un accidente, un avión golpeó las Torres'. Instantes después me llamaron del consulado para confirmarme que había un avión que había chocado contra uno de los edificios".
El embajador se detiene un instante al admitir que aquellos eran "momentos de caos" en los que no alcanzaba a entender qué ocurría. "A los pocos minutos vino el segundo golpe, y ya no hubo duda de que no era un accidente, sino un ataque planificado".
La embajada argentina comenzó a tomar medidas administrativas y personales para que todos informaran dónde se encontraban. El consulado en Nueva York, en tanto, empezó a recepcionar las llamadas y pedidos de ayuda de ciudadanos argentinos.
Eran las 10.20 hora local (14.20 GMT) cuando se produjo el tercer atentado en el Pentágono, la sede del Departamento de Defensa de EEUU.
"Ahí se vio claramente que el ataque podía venir de otros flancos", refiere González. "Se nos informó que podría haber otro blancos en Washington, que no saliéramos de nuestras embajadas. El Gobierno estadounidense estaba interesado en saber si había algún castrense argentino en el Pentágono, pero justo ese día, no había presencia militar argentina".
Люди на улицах во время теракта в Нью-Йорке  - Sputnik Mundo, 1920, 10.09.2021
Internacional
Lágrimas y clima de guerra predominaron en Boston los días siguientes al 11-S
Era mediodía cuando el alto diplomático argentino encabezó la primera reunión con militares para hacer una primera evaluación del ataque, del peligro que corrían, de cómo podía continuar el espanto del que eran testigos.
Tras sugerir algunas pautas de seguridad para el personal destinado en la embajada, González se comunicó con el entonces canciller argentino, Adalberto Rodríguez Giavarini, y con el presidente Fernando de la Rúa (1999-2001), "que estuvo informado sobre cada cosa que iba sucediendo", añade González.

Tres discursos

Esa noche habló por primera vez el presidente estadounidense George W. Bush (2001-2009). "Fue un discurso medio extraño, porque solo dijo que EEUU, sus ideas y principios había sido atacados, que todo estaba bien y que todo iba a estar normal. Eso se lo dijo a una población que no sabía nada de lo que pasaba y estaba terriblemente angustiada", evoca el embajador.
González observa que este fue el primero de los tres discursos que dieron la pauta del cambio de posición del Gobierno estadounidense. "A los pocos días, el 14 de septiembre, se celebró un acto solemne en la Catedral de Washington con expresidentes y miembros del cuerpo diplomático. Se llamó el Día de la Memoria. Fue un día muy triste, con lluvia; un momento realmente emocionante. Ahí habló Bush de nuevo, pero empezó con un discurso mucho más fuerte".
Fotos inéditas de los atentados del 11-S - Sputnik Mundo, 1920, 10.09.2021
Internacional
Servicio Secreto de EEUU revela imágenes inéditas de los atentados del 11-S
El embajador tiene grabada a fuego una frase que volvió a su cabeza con el correr de los años. "Bush dijo algo así: 'los terroristas eligieron el momento y el lugar donde atacarnos. Nosotros elegiremos el momento y el lugar de cuándo terminar la batalla'". Es justo lo que acaba de hacer la administración del presidente Joe Biden 20 años después, con su retirada definitiva de Afganistán.
El tercer discurso fue el más duro. Bush lo pronunció en el Senado, ante diputados, senadores y otros representantes del Gobierno. En esa ocasión, "respondía a la opinión pública y al sector más conservador del Partido Republicano, que querían personificar al enemigo sobre el cual desatar la revancha", rememora el diplomático.
Aquella fue una declaración de guerra, pero no contra un país, sino contra el terrorismo, afirma González. "El Gobierno de Bush fue tomando un papel cada vez más intransigente y pensando en la utilización militar inmediata. A partir de ese momento, la política exterior de EEUU fue de la mano de acciones militares en distintas regiones del mundo".
Tropas de EEUU abandonan Afganistán - Sputnik Mundo, 1920, 09.09.2021
Internacional
El 11S y la debacle en Afganistán: adiós a las "guerras eternas"
A dos dećadas del atentado que transmitieron todas las televisiones del mundo, el embajador reflexiona sobre las cinco víctimas argentinas fallecidas en las Torres Gemelas. Sus palabras traslucen afecto por un bombero argentino que vivía en Queens, Sergio Villanueva, y por un paramédico que libraba aquel día, Mario Santoro, y que igual acudió al World Trade Center para asistir a sus compañeros. Nunca volvieron a casa.
"En ese momento, uno no es totalmente consciente de la magnitud de los hechos y de cómo se iba a proyectar esto durante tanto tiempo", reconoce ahora el embajador. "Han pasado 20 años de los hechos, y lo ideológico y lo militar siguen dividiendo a todo el mundo".
Nada parece haber aprendido la comunidad internacional ante aquella ignominia que siguió con el reparto de injusticias. "Aquella tragedia causó mucho dolor, miles de muertes y desató una reacción en cadena de más violencia y muerte, cuyas consecuencias son visibles al día de hoy", medita González.
La voz del diplomático se torna apenas un susurro cuando alude en presente a los atentados del 11-S. El impacto de tanta brutalidad sigue vivo en algún lugar de su memoria. "De ese hecho, solo veo víctimas, solo veo dolor y la inutilidad del terrorismo y de la acción militar en forma no limitada".
Lo último
0
Recientes primeroAntiguos primero
loader
Para participar en la conversación,
inicie sesión o regístrese.
loader
Chats
Заголовок открываемого материала