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Justicia campesina en el Perú: las comunidades resuelven sus conflictos

© Sputnik / Marco TeruggiReunión de las rondas campesinas en Colpatuapampa
Reunión de las rondas campesinas en Colpatuapampa - Sputnik Mundo, 1920, 23.07.2021
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Es de noche en la carretera de tierra que va de la ciudad de Chota a la comunidad de Colpatuapampa, montaña arriba. En el camino se ven grupos hombres, generalmente de a dos, abrigados con ponchos, de pie, observando. Son los ronderos, estarán de guardia hasta finalizar la madrugada, vigilan que no haya algún robo o incidente.
Al llegar arriba la reunión está por comenzar en la casa comunal. Vinieron integrantes de las rondas campesinas de los cinco caseríos que conforman la comunidad de Colpatuapampa. Cada caserío tiene su comité de ronda y con su respectivo presidente, que se sienta en el estrado, junto con el presidente de la Central de Rondas Campesinas y Urbanas de la provincia de Chota, Noé Rafael Campos. Esta noche deben abordar dos conflictos: un litigio por un terreno, y una pelea entre familias.
© Sputnik / Marco TeruggiNoe Rafael Campos, en el centro
Noe Rafael Campos, en el centro - Sputnik Mundo, 1920, 23.07.2021
Noe Rafael Campos, en el centro
El primer problema es el siguiente: un hombre vendió un terreno, fue pagado, un acuerdo que fue registrado en el libro de actas de la ronda. Sin embargo, el vendedor falleció y su familia quiere ahora devolverle el dinero al comprador para recuperar el terreno. El argumento es que no existe acta de propiedad notarial que certifique la compra-venta.
“Quiero saber de los dirigentes si esa acta de la ronda se respeta o no se respeta”, dice el comprador, que expone su situación ante los presentes. Su punto es el siguiente: si bien no hay un acta notarial, existe el registro en el acta de la ronda que, por lo tanto, debe tener validez.
“¿Para qué estamos las rondas, si hacemos un acuerdo de arreglo con puño y letra y después lo desconocemos? Si es que ya hay un arreglo, entonces hay un arreglo, no se puede hacer un acuerdo el día de hoy y mañana desconocerlo, o que venga otra comunidad y lo desconozca, entonces estamos desconociéndonos entre ronderos, jamás vamos a permitir eso”, afirma Campos.
El debate sobre el litigio se prolonga, cada parte explica su posición, intervienen diferentes ronderos. El hecho de que el acuerdo anterior no esté siendo respetado levanta tensiones: “ya se ha firmado el acta, ya se ha acordado, ya se han dado la plata, se ha solucionado, tiene que quedarse como ha quedado en el acta y respetarse esa acta, si ustedes hacen su arreglo aparte de la ronda saben cómo ustedes se solucionan, y si no se pueden solucionar entonces la penca de la ronda les va a solucionar, porque están haciendo mal”.
La penca, que también llaman chicote, es un látigo corto, uno de los métodos de castigos utilizados en la justicia campesina, administrada por las rondas campesinas, en particular en el norte del país, como aquí en la región de Cajamarca, donde nacieron en 1976.

La justicia campesina

“En esta reunión hemos participado varios dirigentes ronderos, las bases, para debatir los problemas que se presentan en la comunidad, solucionarlos, para eso estamos las rondas”, explica Lorenzo Bautista Gálvez, rondero del caserío Los Lanches, al finalizar la reunión de más de tres horas.
“En el poder judicial tienes que buscar tu abogado, te quita tiempo, demora mucho el proceso del juicio, en cambio en la ronda en un día se soluciona el problema viendo las razones, la justicia campesina es legal, rápida y no es costosa, se solucionan gratis los problemas, porque las rondas están organizadas para servir a nuestras comunidades”, afirma. Gálvez es rondero desde los nueve años: “con mi papá salía de pequeño a la ronde de noche a cuidar el ganado”.
Javier Espinoza Torres es el presidente de la ronda de la comunidad de Colpatuapampa, que agrupa los cinco caseríos. También empezó de joven, en el secundario, “mi padre nos ha inculcado el camino de la ronda, la ronda no solamente es rondar, vigilar, es justicia campesina con transparencia, ver cualquier caso que haya dentro de la comunidad”, dice.
© Sputnik / Marco TeruggiAsistenes a la reunión de las rondas en Colpatuapampa
Asistenes a la reunión de las rondas en Colpatuapampa - Sputnik Mundo
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Asistenes a la reunión de las rondas en Colpatuapampa
© Sputnik / Marco TeruggiAsistenes a la reunión de las rondas en Colpatuapampa
Asistenes a la reunión de las rondas en Colpatuapampa - Sputnik Mundo
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Asistenes a la reunión de las rondas en Colpatuapampa
© Sputnik / Marco TeruggiDe pie, a la derecha, Javier Espinoza Torres
De pie, a la derecha, Javier Espinoza Torres - Sputnik Mundo
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De pie, a la derecha, Javier Espinoza Torres
© Sputnik / Marco TeruggiNoe Rafael Campos, en el centro
Noe Rafael Campos, en el centro - Sputnik Mundo
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Noe Rafael Campos, en el centro
© Sputnik / Marco TeruggiReunión de las rondas campesinas en Colpatuapampa
Reunión de las rondas campesinas en Colpatuapampa - Sputnik Mundo
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Reunión de las rondas campesinas en Colpatuapampa
© Sputnik / Marco TeruggiLorenzo Bautista Gálvez, rondero del caserío Los Lanches
Lorenzo Bautista Gálvez, rondero del caserío Los Lanches - Sputnik Mundo
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Lorenzo Bautista Gálvez, rondero del caserío Los Lanches
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Asistenes a la reunión de las rondas en Colpatuapampa
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Asistenes a la reunión de las rondas en Colpatuapampa
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De pie, a la derecha, Javier Espinoza Torres
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Noe Rafael Campos, en el centro
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Reunión de las rondas campesinas en Colpatuapampa
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Lorenzo Bautista Gálvez, rondero del caserío Los Lanches
“A veces se encuentran enfrentamientos por tierras, por teneres, o por robos, en eso la justicia campesina es llamar a ambas partes, escuchar a ambas partes, y la función de la presidencia es velar por la legalidad, porque a veces en un encuentro de ambas personas cada parte habla a su gusto, pero al final tenemos que ver la transparencia y definir, no solamente quién tiene la razón, sino que ambos tienen que llegar a un consenso y llegar a una solución”, explica.
Existen varios castigos, “primera vez pacíficamente se reconcilian, no hay sanción, solamente se exhorta a no tener problemas, a respetarse, ya por segunda vez se firma un acta, en caso de reincidir otra vez se sanciona de acuerdo al delito”, explica Torres. Las sanciones pueden ser el uso de chicote, el trabajo comunitario con el arreglo de carreteras, por ejemplo. “Así vivimos paz en nuestras comunidades, gracias a nuestras rondas”.
La justicia campesina tiene varias ventajas según los ronderos: se ejerce dentro de la comunidad, llega a soluciones en plazos cortos y es gratuita. “En cambio, si fueran al poder judicial, a las autoridades competentes sobre la legalidad les demandaría pagar un abogado, pasajes, viáticos, y tantas cosas”, afirma Torres.

Los alcances

El segundo caso de conflicto que se debatió en Colpatuapampa fue el de una pelea entre familias, con amenazas y primeros incidentes violentos. Ambas partes estuvieron presentes en la reunión en la casa comunal, pero una de ellas afirmó que también irían al poder judicial pedir una orden de alejamiento.
“Tomen su camino, cuál va a ser, la ronda o el poder judicial, porque nosotros no trabajamos así, un poco aquí en la ronda y otro poco en la vía judicial, si quieren que sea la ronda se hace y si toman la decisión de ir a la vía legal vayan”, planteó Campos, ante la situación.
La justicia campesina, administrada por las rondas, tiene un marco de reconocimiento legal a través de la ley 27908, dictada en el año 2000, que le atribuye a la organización la potestad de “realizar funciones de conciliación extrajudicial”. Pero los alcances tienen límites: “hay casos más críticos, como muertes, eso nos dilata más tiempo, pero al final llegamos a esclarecer, y una vez que se esclarece se presenta a las autoridades competentes, a la fiscalía o la policía, pero previa investigación de la ronda”. Lo mismo sucede con otros delitos, como violaciones o tráficos ilegales, que no son competencia de las rondas.
Quienes están en conflicto pueden no reconocer la decisión de las rondas, “si a pesar de ayudarlos para llegar a un consenso no llegan entonces van al tema judicial”, explica el dirigente de Colpatuapampa. Sin embargo, la mayoría de los litigios se resuelve dentro de la ronda.
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“Todos acuden a las rondas campesinas para que den solución a sus problemas que tienen en sus caseríos, comunidades, porque frente a la incapacidad del poder judicial, que no soluciona y demora mucho tiempo, la ronda se reúne y da soluciones. De ahí vemos que la justicia campesina, rondera, es muy eficaz en los campos de acuerdo a su jurisdicción, la ronda es autoridad en su territorio”, afirma el presidente de la Central de Rondas Campesinas y Urbanas de la provincia de Chota.
La demanda de las rondas, explica Terrones, es lograr avanzar en el alcance de la justicia rondera, en particular ahora que Pedro Castillo, quien fue rondero, será presidente: “esperamos todos los ronderos que con el nuevo presidente y el nuevo Congreso ojalá ya haya una ley más real y justa donde lo que la ronda juzga sea cosa juzgada y ya no lo debatan las partes competentes de lo que es poder judicial o fiscalía, eso es lo que se busca como ronda”.
En la ciudad de Chota también existe la ronda urbana, aunque más limitada por no tener marco legal. En el caso de ciudades intermedias, ambas rondas trabajan conjuntamente, “porque los pobladores de la ciudad también tienen su propiedad en el campo”. La tarea urbana, antes que justicia, es sobre todo en la cuestión de seguridad: “hay más efecto en la seguridad ciudadana con las rondas, porque cuando cualquier desorden que hay llamas a la ronda y hay un poco más de fuerza, de respecto que lo tiene la policía”, explica Campos.
Las rondas campesinas son tanto visibles como imperceptibles por su extensión social. Algunos integrantes tienen chalecos, sombreros, a veces chicotes, que los identifican, otros pueden verse en un camino o campo en la noche, silenciosos, con el poncho y las pocas luces de los caseríos en el medio de los Andes. Pero, las rondas son más que el comité o los ronderos en la tarea de vigilancia, son una comunidad organizada ejerciendo de manera colectiva el papel de vigilancia, ayuda mutua, resolución de conflictos y castigo.
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