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Cecilia Todd: "Lo que nosotros hacemos es una posición política quieras o no"

© Foto : Ahiryn YépezCecilia Todd, cantante venezolana
Cecilia Todd, cantante venezolana - Sputnik Mundo, 1920, 27.06.2021
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A los 5 años Cecilia Todd ya se había enamorado de su cuatro. Le encontraron pronto un cuatrico del tamaño de sus dedos y armó un dúo con su hermano Carlos, con el que ensayaba diariamente y hacía parrandas y aguinaldos paseando dentro de la casa. Por vincular la música con la farándula, su familia, en especial su papá, aceptó tarde su carrera.
"Un día mi sobrina estaba oyendo mi primer disco y él se paró así en la puerta del cuarto y dijo: '¿Y eso que cantan? ¡Ay qué bonito!' Y mi sobrina dijo: 'Esa es tu hija'. Bueno le dio como un ataque, lo descubrieron, que le gustaba, pasaron como 13 o 14 años antes que él fuera a un concierto mío, cuando ya no le quedaba otra", relata.
Cecilia celebra su tenacidad de seguir adelante pese al impedimento familiar. Así se abrió camino con su cuatro. Se enamoró de Buenos Aires y Tenerife como se enamora de las canciones, encantada por sus paisajes, la calidez de su gente y su música. Ha cantado a los grandes compositores venezolanos, su repertorio es reconocido por propios y extraños. Su voz, es la voz de Venezuela.
Sputnik ha conversado con esta referente fundamental de la cultura venezolana que sigue inspirando la obra de las nuevas generaciones de artistas.

La efervescencia política en la canción

En las décadas de los 60 y 70, el movimiento latinoamericano de la Nueva Canción se expresaba en la lucha política, era la voz de los pueblos contra la explotación capitalista, que tuvo como grandes referentes a Cuba, Chile, Nicaragua. Sus revoluciones y el alzamiento de sus pueblos, así como también este canto se alimentaba de las voces de protesta de los sectores al margen del poder político y económico en el continente, de sus líderes, de sus referentes culturales.
Cecilia, a inicios de su carrera musical, se encontró con ese movimiento, con sus grandes referentes, quienes de muchas maneras fueron su conexión con los pueblos del sur de América y con Argentina especialmente.
"Mi música, lo que yo cantaba, y que sigo cantando, no era exactamente la temática de la nueva la nueva canción. Yo no me inserté, me insertaron a mí en medio de ese movimiento, a mí y a otra mucha gente más, pero Atahualpa Yupanqui decía: el hecho de cantar lo que nosotros cantamos ya es una posición frente a la vida, no tienes que decir, qué sé yo, abajo el capitalismo, no tienes que ser necesariamente eso, ya que uno decida cantar lo que nosotros hacemos, ya es una posición política quieras o no porque va en contra de la corriente", sostiene.

Cantora por "circunstancias"

La canción de cuna venezolana, que se llamó Cuando seas grande, es la única pieza que se preparó especialmente para el primer disco de la cantora grabado en 1974 en Argentina, Pajarillo Verde. Los versos eran de Víctor Jara, que enamorado por este canto popular en la voz de Cecilia, fueron escritos por él tan pronto conoció el arrullo de los niños y niñas venezolanos: "Yo se la canté a Víctor Jara que estuvo aquí en julio del 72, ahí nos conocimos y en una reunión de cantadera típica, yo le conté de la canción de cuna y se emocionó mucho con esa ide. Entonces, al día siguiente llegó con unos versos bellísimos".
Jara se reunió con el poeta venezolano Joaquín Marta Sosa. "Entre los dos estuvieron hablando y salieron esos versos, y Víctor me dio esos versos, esa fue la única canción que dije: esta va para el disco", detalla.
La cantora relata que el resto de las canciones eran las que cantaba en las fiestas y reuniones, que no planificó hacer un disco realmente, sino que fueron las circunstancias, las mismas que la llevaron a la música y al canto: "La pega pega con el cuatro fue desde muy chiquita, pero en cuanto a la decisión de dedicarme a la música no fue tal, realmente yo no decidí si no que se fueron dando las circunstancias y claro cuando me di cuenta ya estaba montada en el burro y no había vuelta atrás".
"Se fueron dando circunstancias que me hicieron cambiar el rumbo y terminé en Buenos Aires en junio del 73, ya cuando me fui había hecho amistades aquí en Venezuela con músicos de allá: Mercedes Sosa, Buenos Aires 8, Atahualpa Yupanqui, con todo los que pasaban por aquí pues nos íbamos conectando", detalla.
Inició la grabación de algunas canciones por insistencia de Naldo Labrín, músico argentino director de la agrupación Huerque Mapu, para mostrarla al sello disquero de la agrupación. "En eso llegó la gente de esa disquera y le gustó lo que estábamos haciendo, una cosa insólita, me pasó sí de pura suerte, el primer disco salió así", confiesa.
Pajarillo Verde (1974) contó con la participación de importantes referentes de la música tradicional argentina: Domingo Cura, Horacio Corral y Cacho Tirao.
"Me acuerdo que un día me tocaron la puerta y era la gente de la disquera que me había mandado el disco. Estaba saliendo y me senté en una silla. Me senté horas, ahí sentada en la silla con el disco en la mano, viendo el disco, no lo podía creer", recuerda.

Argentina, "ese vínculo cada día se afianza más"

Su propósito era estudiar en la escuela de Zimbo Trío en Sao Paulo (Brasil), pero circunstancias personales la llevaron a Buenos Aires, en pleno invierno y sin ropa de frío.
"Casi todo el trayecto lo hice por tierra. Cuando me bajé del micro, como le dicen ellos, que venía de ese último tramo que agarré en Bolivia, y de ahí bajé haciendo escala en varios sitios, cuando yo me bajé ahí con el cuatro, la maleta, toda esa historia, fue así como un amor a primera vista, me impactó muchísimo la ciudad. Ahí mismo, llegando, empecé a descubrir cosas, se me abrió un mundo así, inmenso, y desde ese momento se empezó a crear ese vínculo que no se ha roto hasta el día de hoy después de tantísimos años, es más cada vez se afianza más", indica.
Cecilia decidió establecerse en Buenos Aires y volvió a Caracas con el propósito de tramitar su visa de residencia. Ya en la capital de Venezuela, recibió información de que su vida corría peligro. Era 1976 y la dictadura militar se había consolidado en Argentina.
"Fui a sacar la visa al consulado y ahí una persona me dijo: '¿Nos podemos tomar un café?'. Luego de que acepté, me confesó: 'No te vayas, no te vayas'. Porque por casualidades de la vida, ellos se enteraron que yo estaba en una lista negra. Yo no tenía nada que ver claro, pero mis amigos seguramente sí porque eran militantes. Entonces no regresé hasta cinco años después, allá dejé todo, ropa, libros, un instrumento, de todo, porque regresaba en un mes. Yo soñaba todas las noches con regresar, a los cinco años regresé con mucho cuidado porque seguía la cosa malísima, pero regresé, y ese vínculo cada día se afianza más, allá tengo gente muy querida, gente queridísima", resalta.
Argentina recibió con Cecilia Todd a la tradición venezolana, en su voz y en las cuerdas de su cuatro encontró la vastísima diversidad musical de la nación bolivariana.
"El público de allá es muy particular, un público muy amoroso, muy expresivo, cariñosísimo y es un placer enorme cantar allá. Yo tuve la suerte que cuando grabé este disco que no oigo jamás, en general no oigo mis discos, no se conocía nada de la música venezolana. El cuatro era un instrumento completamente exótico y entonces tuve el camino abierto. Llamó mucho la atención, lo cual para mí fue un una ventaja enorme, enorme, porque la música nuestra llama mucho la atención porque además de la riqueza rítmica, es maravillosa", explica.

"La música venezolana es absolutamente infinita"

"Yo oigo la canción y si no me enamoro así, de una vez, la canción seguro, seguro, que no la voy a cantar, tiene que haber una cosa, de complicidad, de energía. Me tengo que enamorar de las canciones y me imagino que ella también de uno, del artista, porque ella tiene su vida", indica.
Para ella, la canción es casi un milagro, porque no depende esencialmente del talento del compositor o compositora. Considera que no es fácil la feliz coincidencia entre poesía y música. Recuerda que las canciones hablan de su paisaje original, de la cultura que las pare.
"Nunca dejo de asombrarme de la variedad y de la riqueza de la música venezolana, es infinita, es absolutamente infinita. No hay una manera más más directa de hacer conocer a la cultura de un país que a través de la música y por mi experiencia, en todas partes donde hemos ido a cantar, la música venezolana impacta por eso que decía antes de la de la variedad de ritmos, de la variedad de instrumentos, es impresionante de verdad", insiste.
Cita a la cantautora venezolana Conny Mendez cuando afirma que "este es un país absolutamente musical. Venezuela habla cantando. Ella echó el cuento ahí perfectamente, desde el ordeñador hasta el que recoge café, hasta el que está lavando, todo el mundo lleva la música por dentro aquí".
Sobre los nuevos exponentes de la canción venezolana, destaca a Amaranta y a José Delgado.
"Así como en todas las etapas, han surgido músicos, compositores, cantantes, absolutamente maravillosos, en este momento, hay mucha gente haciendo mucho tipo de música, pero a mí me llaman particularmente la atención dos que no podemos dejar de nombrar nunca, que son Amaranta y José Delgado, que son excepcionales, tampoco dejan de sorprenderme", opina.
"Van creciendo y obviamente el talento tiene muchísimo que ver, en todo, en la letra como en la música y también en su personalidad", agrega.
—Venezuela ha sido calificada por el departamento de Estado estadounidense como una amenaza inusual y extraordinaria. En medio del actual bloqueo financiero y la actual guerra simbólica contra Venezuela a través de medios y redes sociales, ¿cuán peligroso puede ser cantar en el mundo con un cuatro en la mano?
—Es indiscutible que vivimos un momento muy difícil, la humanidad entera vive momentos muy difíciles. Estamos finalizando una etapa importante en la vida de todos, de un sistema en total decadencia, que ha llevado también a una decadencia del ser humano. Venezuela es un país especialmente llamativo, porque lamentablemente tenemos muchas riquezas, pero además decidimos que nosotros queremos un país diferente y apostamos a eso. Esas dos cosas son terribles, porque apetece demasiado.
Vamos a salir adelante porque si hemos demostrado algo estos últimos tiempos, es que somos gente guerrera y de eso no hay la más mínima duda. Una de las tácticas diseñadas es atacar los símbolos, no lo digo por Venezuela, en todas partes es una táctica porque saben que eso duele muchísimo. Así que nos la están poniendo difícil, pero somos guerreros y vamos a salir adelante, y vamos a seguir siempre con la bandera, en este caso, de nuestra música, de nuestra cultura y de nuestra venezolanidad.
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