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Semanas de cuarentena radical para el control del COVID-19 generan hastío en venezolanos

© AFP 2021 / Pedro Rances MatteyCaracas, Venezuela
Caracas, Venezuela - Sputnik Mundo, 1920, 02.06.2021
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CARACAS (Sputnik) — Venezuela cumple un año bajo un método de restricción de movilidad para controlar contagios de COVID-19 que consiste en siete días de cuarentena radical por igual período de flexibilización, una medida que ha comenzado a generar cansancio en la población.
Para algunos de los ciudadanos consultados por Sputnik en las calles del centro de Caracas la cuarentena radical ha perdido un poco de sentido, aunque consideran que al inicio pudo incidir en el control de la pandemia.
"En realidad, creo que ha sido positivo y ayuda a que la gente no se contagie con este problema de la pandemia (…) en este momento no siento que se está cumpliendo mucho la radical, porque hay demasiada gente en la calle. La gente trabaja todos los días radical y no radical", indicó a Sputnik Luis Urbina, trabajador de mantenimiento.
Sputnik hizo un recorrido por diversas calles entre el este y el oeste de la ciudad y, en comparación con los primeros meses, en las calles se observaba un mayor número de transeúntes y vehículos, aunque la cantidad de se duplica cuando corresponde semana flexible.

Trabajar a medias

Desde hace varios meses los centros comerciales y algunos negocios han aprendido a disimular que se encuentran abiertos, algunos colocando papel oscuro en sus vitrinas o utilizando plantas para impedir la visibilidad hacia adentro de sus negocios, y otros simplemente abren sus puertas hasta la mitad.
Lo mismo sucede con los restaurantes, que deciden mantener algunas sillas en su fachada principal vacías, pero en el fondo o en el segundo piso atienden clientes, en algunos casos sin siquiera tener en cuenta medidas de bioseguridad.
Para los dueños de este tipo de negocios se trata de la única vía para sobrevivir y aseguran que algunas veces son sobornados por funcionarios de seguridad.
Roderic Marín, dueño de una peluquería en el oeste de Caracas, confiesa que tiene más clientes en las semanas que son radicales.
"Me parece que en la semana radical se trabaja más que en la flexible, porque la gente sale más, aunque usted no lo crea. Yo no sé por qué pusieron esa semana siete por siete, si ya casi no se cumple", sostuvo.
Aunque en las avenidas principales lo común es ver las puertas de aluminio corredizas cerradas cuando es semana radical, con excepción de supermercados o farmacias, hay comerciantes como Marín que cansados de la situación se mantienen abiertos y prefieren exponerse a alguna multa que "perder dinero".
El propietario de una zapatería en la misma zona, quien prefirió no ser identificado, mantiene media puerta de su negocio abierta, y permanece en la entrada vigilante para, en caso de que algún policía transite, disimular que está cerrando o llegando.
"Yo tengo que trabajar para comer, a mí me parece que es injusto, porque nadie cumple eso de la cuarentena y parece algo de conveniencia política, y en el ámbito laboral fatal, porque lo que produces en una semana flexible te lo gastas en una semana radical si te quedas cerrado viendo como otros si violan la ley", expresó.
Los vendedores informales también relataron a Sputnik que, aunque ya no ven una gran diferencia entre semana radical y flexible, sienten que desde que se inició la pandemia todo empeoró.
"Esto cada día ha sido más duro, ya no existe radical ni no radical, porque sí, algunas cosas que están cerradas, pero ya la gente sale cualquier día a cualquiera hora (…) antes no nos dejaban trabajar los policías, ahora comprenden que uno lo que hace es ayudar a la gente a que pueda obtener el producto y llevarlo a su casa, pero la gente casi no compra, algunas veces se me dañan las frutas", dijo Carlos Marchena, vendedor de 41 años.

Método efectivo

Pese a los cuestionamientos y el hastío de la población, si algo asegura el Gobierno con total convicción es que su método ha servido para controlar la pandemia, sin que ello implique el cierre total de la economía.
"Hace un año, Venezuela inició el Plan de flexibilización de la cuarentena que se convirtió en un referente para el mundo. El 7+7 es el método perfecto que nos ha permitido garantizar la estabilidad, la recuperación económica y el control de la Pandemia", escribió el mandatario Nicolás Maduro en su cuenta de Twitter.
Ante los primeros casos de COVID-19 en Venezuela, las autoridades declararon un estado de emergencia sanitaria y entre marzo y junio, los ciudadanos tuvieron autorización para salir solo en caso de estrictas emergencias o tras comprobar que trabajaban para áreas prioritarias, como salud, medios, aseo, alimentos, entre otros.
A partir de junio de 2020, comenzó el programa de apertura paulatina del sector comercial no asociado con áreas prioritarias y el libre tránsito de la población durante siete días, los cuales han sido seguidos de igual periodo de aislamiento.
Hasta el momento, Venezuela ha detectado a través de pruebas PCR 234.165 casos positivos de COVID-19, y 2.646 personas han perdido la vida.
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