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"Jefa de una red criminal" y otras acusaciones en el debate presidencial de Perú

© AP Photo / Martin MejiaLos dos candidatos presidenciales de Perú, Keiko Fujimori y Pedro Castillo en un debate televisado
Los dos candidatos presidenciales de Perú, Keiko Fujimori y Pedro Castillo en un debate televisado - Sputnik Mundo, 1920, 31.05.2021
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Los dos candidatos presidenciales de Perú, Pedro Castillo y Keiko Fujimori, protagonizaron un debate televisado el 30 de mayo por la tarde. Allí, durante tres horas, cada uno expuso sus propuestas, se defendió de acusaciones e increpó al otro. La instancia fue una de las más importantes de la campaña a tan solo días de la elección.

“Aquí hay dos líderes políticos, un maestro y la jefa de una red criminal”, le dijo el candidato presidencial Pedro Castillo a su contrincante Keiko Fujimori. La frase ocurrió en medio del largo debate presidencial que tuvo lugar el 30 de mayo por la tarde, a una semana de las elecciones de segunda vuelta del próximo 6 de junio.

El encuentro tuvo lugar en la Universidad Nacional San Agustín, en la ciudad de Arequipa, organizado por la Junta Nacional Electoral. Fue la segunda oportunidad en que ambos candidatos se encontraron cara a cara: la primera, a inicio de mes, había ocurrido en la localidad de Chota, de donde es oriundo Castillo.
Entre el primer debate y el segundo transcurrieron treinta días de campaña y, sobre todo, de campaña sucia, donde una estrategia central del fujimorismo consistió en acusar a Castillo de comunista y de mantener vínculos con el terrorismo. El objetivo fue crear miedo alrededor del candidato de Perú Libre y las consecuencias que traería su eventual gobierno.
También ocurrió, durante ese tiempo, un descenso en la diferencia de votos entre ambos candidatos. Así, por ejemplo, según el Instituto de Estudios Peruanos, la diferencia para el domingo 23 de mayo era de 44.8% a 34.4% a favor de Castillo, mientras que para el domingo 30, la distancia se acortó hasta llegar 40.3% contra 38.3%.
Los candidatos Pedro Castillo (Perú Libre, izquierda) y Keiko Fujimori (Fuerza Popular, derecha) - Sputnik Mundo, 1920, 30.05.2021
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El debate tuvo entonces, en ese marco, un peso central, representó una oportunidad para cada uno de los aspirantes a la presidencia del Perú, en una elección en medio de una pandemia, una crisis económica, y, sobre todo política. Oportunidad tanto para el outsider, Castillo, como para la ya por tercera vez consecutiva en una segunda vuelta presidencial, Fujimori.

Los de abajo

“Vengo con las manos limpias, vengo a decirles que soy un hombre de trabajo, de fe, de esperanza, he trabajado toda mi vida", afirmó Castillo al iniciar el debate. El candidato expuso, desde el primer momento, su historia personal: parte de las rondas campesinas, maestro, integrante del gremio del magisterio, de “los de abajo”, como señaló.
El discurso del candidato de Perú Libre estuvo marcado por el cuestionamiento al orden estructural económico y social del país. Así, por ejemplo, en el primer eje, sobre la cuestión de la pandemia, Castillo: “este problema de la pandemia no solamente es sanitario, es estructural, histórico, es un problema de crisis generalizado, ¿acaso antes de la pandemia los hospitales no estaban colapsado?”, señaló.
En este eje el candidato realizó varias propuestas: un plan para lograr la vacunación contra el coronavirus de toda la población antes de fin de año, mil camas de unidad de cuidados intensivos, mejorar los centros de salud abandonados, la salud primaria, que exista un Estado promotor y se cree el ministerio de Ciencia y Tecnología. “El sistema de salud hace tiempo está precarizado, es necesario universalizar el sistema de salud a nivel nacional, la salud no será un privilegio, un negocio, será una prioridad.”
Castillo expuso a través de sus intervenciones las realidades de los sectores postergados del Perú: los problemas de vivienda, educación, salud, dinero, posibilidades, las frustraciones, daños psicológicos, necesidades. “No pensemos en los bolsillos de los de arriba, sino en el hambre de los de abajo”, afirmó.
A woman votes during presidential election at a polling station at a classroom in Cuzco, Peru, April 10, 2016. REUTERS/Janine Costa - Sputnik Mundo, 1920, 26.05.2021
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El candidato, abordando el eje económico, planteó, por ejemplo, la necesidad de impulsar la obra pública, crear empleo para la juventud, proteger a las personas de las tarifas abusivas de los servicios, fortalecer al Estado, “que recupere la riqueza que tiene el país, como la renegociación de los contratos con las grandes empresas mineras que se llevan las riquezas del país (…) recuperar el gas, el petróleo, como es posible que en un país tan rico haya tanta miseria, tanta desigualdad, el trabajo genera riqueza”.
Durante sus intervenciones buscó, a su vez, desmentir las campañas sucias realizadas contra él. “Mentira es que vamos a cerrar tu bodega, quitarte el pan, tu casa, tu propiedad (…) no vamos a quitarle los ahorros a la gente que trabaja”, señaló, por ejemplo, ante la oleada de acusaciones vertidas desde el fujimorismo y sus aliados para generar temor.

La estrategia Fujimori

La hija del ex presidente Alberto Fujimori, condenado a 25 años de prisión, participó el 30 de mayo de lo que fue su tercer debate presidencial de segunda vuelta. Optó por iniciar su intervención acusando de violento a Castillo, mostrando una piedra que, afirmó, fue arrojada sobre la caravana en su apoyo que recorrió la ciudad de Arequipa el día sábado.
“Usted con su lenguaje y mensaje de odio, de lucha de clases (…) está acostumbrado a tirar piedras”, señaló Fujimori. La candidata presidencial centro su discurso en tres asuntos centrales: sus propuestas de campaña, las acusaciones contra Castillo, y la desmentida de los señalamientos hechos tanto contra ella como contra su padre.
Fujimori desarrolló propuestas en los seis ejes abordados en el debate: el Perú del bicentenario, la salud, la economía, la educación, la lucha contra la corrupción, y los derechos humanos. La candidata también prometió la vacunación de toda la población antes de fin de año, y, en economía, señaló, por ejemplo, la entrega de ayuda a pequeños y medianos empresarios y el programa “Perú abierto” para modificar la política de cierres ante la pandemia.
Algunos temas fueron particularmente difíciles para la candidata, en particular el de la corrupción, debido tanto a las acusaciones que pesan sobre las presidencias de su padre -a quien reivindica- como sobre ella misma, y, por lo cual, cumplió dos veces con prisión preventiva. Al ser increpada sobre esto último por Castillo, afirmó que la investigación señaló que no existió “desbalance patrimonial” en su caso y que, la causa, por lo tanto, nunca fue cierta.
No fue el único tema en el cual la candidata se encontró ante una posición difícil, cuando Castillo afirmó: “que por primera vez mi contrincante pida perdón por las mujeres que fueron esterilizadas”, en referencia a las mujeres esterilizadas de manera forzosa bajo los gobiernos de Alberto Fujimori. La aspirante a la presidencia afirmó, ante eso, “rechazar cualquier posibilidad de esterilización forzada”, y negó que se haya tratado de una “política de Estado”.

Balance

Castillo ganó el debate, según la encuesta realizada por el periódico La República, de la cual participaron 3.335 usuarios. Allí el candidato de Perú Libre salió victorioso según el 56.8% de los votos, contra 43.2% que vio en Fujimori la ganadora del debate.
La encuesta realizada durante el debate es uno de los posibles análisis que puede realizarse sobre el saldo del debate. La pregunta principal para caracterizar el resultado podría ser: ¿lograron los candidatos convencer a quienes no pensaban votarlos o aún estaban indecisos? En esa respuesta está una de las claves de lo acontecido el domingo en Arequipa y, sobre todo, de su impacto en la votación del próximo 6 de junio.
Se espera que los próximos días tengan una agenda cargada para ambos candidatos. Castillo estará en diferentes ciudades, como Puno, Cuzco, Cajamarca, hasta cerrar el día 3 de junio en la capital, Lima. Fujimori, por su parte, anunció que, por ejemplo, el día lunes tendrá un encuentro virtual desde Arequipa junto a Mario Vargas Llosa, antiguo contrincante tanto de ella como de su padre.
La elección peruana transcurre en medio de grandes movilizaciones, acusaciones mutuas, hechos como un ataque ocurrido en la localidad del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro el pasado lunes 24, donde 18 personas fueron asesinadas, incluido dos niños. Ambos candidatos condenaron el ataque que se instaló en el foco de atención durante varios días.
Los próximos días podrían ser determinantes para terminar de definir la votación del domingo 6 de junio. Ese día se enfrentarán dos modelos de país, dos candidatos con trayectorias y visiones opuestas. El resultado determinará el camino que tomará Perú en los próximos años.
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