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Venden en Montevideo la biblioteca personal del escritor uruguayo de culto Mario Levrero

© Wikipedia / Fernando da RosaHomenaje a Mario Levrero a los diez años de su muerte
Homenaje a Mario Levrero a los diez años de su muerte - Sputnik Mundo
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MONTEVIDEO (Sputnik, Rafael Rey) — La venta de más de mil libros del escritor uruguayo Mario Levrero, autor de culto cuya obra no para de ganar adeptos, ha generado un pequeño gran revuelo en el universo literario de la tierra que vio nacer a Eduardo Galeano, Juan Carlos Onetti y Mario Benedetti.

"(La biblioteca) estaba en mi casa (y era) como una especie de santuario que no terminaba de desacralizar y ponerme a leer todos los libros uno por uno", cuenta a Sputnik Nóvosti el hijastro del autor, Juan Ignacio Fernández.

"Tenía esa fantasía de que me iba a comprar un sillón, lo iba a colocar en la biblioteca e iba a leer todos los libros, pero no ocurrió", agrega quien tuvo la idea de vender los libros que habían pertenecido al escritor.

Nacido en Montevideo en 1940, ciudad en la que habría de morir en 2004, Mario Levrero (cuyo nombre completo es Jorge Mario Varlotta Levrero) dejó una extensa e inclasificable obra que incluye policiales, ciencia ficción y cómics.

Sus novelas escritas en formato diario, como "El Discurso Vacío" (1996) y "La Novela Luminosa" (2005), terminaron de consolidar su status de escritor de culto a la vez que lo posicionaron como una de las grandes plumas de su país, despertando el interés fuera de fronteras.

​Hoy parte de la obra de Levrero está traducida al alemán, italiano, francés, hebreo y japonés, y se preparan traducciones al inglés.

Policiales canjeados en tiendas de viejos

Lo curioso de esta venta es que la biblioteca de este fantástico escritor no está compuesta de primeras ediciones de sus trabajos, ni nada que pueda despertar el interés fetichista de los investigadores.

Se trata de unos 1.000 libros, en su gran mayoría ignotas novelas policiales, que el autor canjeaba en alguna de las decenas de librerías de Tristán Narvaja, popular calle ubicada en el centro de Montevideo, famosa por la desproporcionada cantidad de librerías de segunda mano.

CC BY 2.0 / Rodrigo Olivera / Libros en Feria Tristán NarvajaLibros en Feria Tristán Narvaja
Libros en Feria Tristán Narvaja - Sputnik Mundo
Libros en Feria Tristán Narvaja

"Novelas policiales eran las que más leía. Leía y canjeaba, era su droga. Él hablaba de eso como una droga. Leía una por día, se levantaba y estaba leyendo. Apoyaba la novela contra unas botellas de vidrio. Cada semana iba (a Tristán Narvaja), vendía las que había leído y compraba más", recuerda Fernández

"Básicamente el 70 por ciento de la mudanza era la biblioteca de Jorge y el 30 por ciento eran cosas mías. Ahí me cayó la ficha del peso con el que estaba cargando", cuenta Fernández, quien reconoce que la colección de volúmenes del escritor tiene una suerte de "peso espiritual, de custodiar, de su presencia ahí todo el tiempo en mi living".

"Cómo resolverlo era un dilema moral", admite.

La brigada Levrero

Luego de descartar someterse a la desesperanzadora burocracia de la Biblioteca Nacional de Uruguay, Fernández y su madre, Alicia Hoppe, amiga de Levrero durante 30 años, su pareja durante 10 y actualmente su albacea, probaron suerte en la misma librería de usados en la que el escritor canjeaba sus adoradas novelas policiales, pero terminaron optando por las redes sociales.

Madre e hijo crearon un evento en Facebook en el que venderán los libros del multifacético escritor a su legión de lectores y admiradores.

Hasta el viernes, más de 1.000 personas habían confirmado su presencia.

"Nunca pensamos que iba a haber esta respuesta", admite Hoppe.

"Nos desbordó", confiesa por su parte Fernández.

Un máximo de dos libros

"Cada persona se puede llevar dos libros nada más, porque la idea justamente es que todos se lleven una parte", explicó.

La iniciativa generó cierta polémica en las redes tras ser cuestionada por algunos escritores e investigadores de la Facultad de Humanidades de la estatal Universidad de la República, cuyo archivo guarda parte de la documentación del escritor.

De venderse los libros a particulares, futuros interesados en la obra de Levrero perderían la posibilidad de acceder, por ejemplo, a las anotaciones que este hacía en los libros que leía con tanta fruición, argumentaron.

Fernández y Hoppe se comunicaron con estas personas quienes se ofrecieron a revisar uno por uno los más de 1.000 libros del escritor uruguayo para detectar cualquier posible anotación al margen.

Fernández los bautizó como "La Brigada Levrero".

Una decisión difícil

El hijastro de Levrero reconoce que no fue una decisión fácil de tomar.

"Esta decisión también tiene que ver con qué decidís hacer con las cosas de los muertos. Siempre esa pregunta es difícil, angustia, porque es como soltar lastre y uno siente que olvida y a veces al contrario. Y es lo que estoy sintiendo en este momento, que justamente al dejar ir esas cosas, al repartirlas, con las pocas que te quedás, esos pocos libros con los que me voy a quedar yo, van a valer más, van a estar más concentrados afectivamente, que teniendo mil en el living", reflexionó.

Para Hoppe, es el mejor homenaje que se le puede hacer a un escritor tan querido y admirado por pares y lectores en lugar de terminar en una biblioteca pública.

"Lo mejor es esto, que se difunda, que haya gente que pueda sentir de tener un libro que tuvo Levrero en sus manos. ¿Qué más podés querer?", concluyó.

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