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Uso excesivo de teléfonos celulares puede causar trastornos mentales según médicos rusos

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(actualizada a las 20:31 10.12.2014)
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En los últimos quince años los rusos adquirieron una adicción preocupante a los teléfonos celulares y corren el peligro de padecer cambios de humor bruscos y neurosis si se ven obligados a limitar el uso del móvil, según médicos rusos consultados por RIA Novosti con motivo del 20 aniversario de la telefonía móvil en Rusia.

En los últimos quince años los rusos adquirieron una adicción preocupante a los teléfonos celulares y corren el peligro de padecer cambios de humor bruscos y neurosis si se ven obligados a limitar el uso del móvil, según médicos rusos consultados por RIA Novosti con motivo del 20 aniversario de la telefonía móvil en Rusia.

“Desde el punto de vista psicológico, la conexión entre el hombre y el teléfono celular es colosal.  Hoy en día cualquiera tiene un móvil, está al acceso de niños y personas mayores. Y resulta que por una parte somos más disponibles, pero por otra, sacrificamos por ello nuestra privacidad”, afirmó el psicólogo Konstantín Oljovski.

Según el especialista, con la llegada de la era de telefonía móvil las personas se hicieron más inquietas.

“Por una parte sabemos que podemos comunicarnos a cualquier hora por teléfono, pero por otra, nos abarca una sensación de pánico, cuando olvidamos el celular en casa o se nos pasa recargar su batería”, explica Oljovski.

El psicólogo ruso subraya que la situación cuando una persona no puede llamar a alguien o su propio teléfono móvil no está disponible por alguna razón, crece la tensión mental y emocional.

“Por eso recomiendo a la gente, desconectar los teléfonos celulares durante el fin de semana y las vacaciones”, señaló.

Al mismo tiempo, otro experto ruso, el jefe del laboratorio de radiobiología y radiación no ionizante, Oleg Grigoriev, advirtió contra el uso excesivo del celular por su impacto negativo sobre el cerebro humano.

Grigoriev recordó que los científicos rusos, en 1996-1998, fueron los primeros en estudiar las consecuencias de exposición a las ondas que emiten los teléfonos móviles.

“Fue entonces cuando determinamos que pasados 30 segundos, el organismo humano reacciona a las ondas electromagnéticas que emite el teléfono celular y cambia la actividad bioeléctrica cerebral”, aseguró el experto y agregó que el impacto del móvil sobre el cerebro depende, en gran medida, de la intensidad de la señal que emite, su frecuencia y otros parámetros.

En este sentido, los especialistas rusos recomiendan utilizar accesorios para móviles, como auriculares inalámbricos, para evitar que la cabeza cumpla las funciones de una especie de antena durante la conversación telefónica, y restringir el uso de la tecnología para los más pequeños, puesto que “si los niños hasta los 10 años utilizan el celular, su desarrollo se desvía de las condiciones impuestas por la naturaleza”.